Los principales factores de riesgo asociados al covid

Nacionales 12/10/2021 Por Alejandro Alanda
Fue realizado entre más de 800 pacientes internados en 19 hospitales. ¿Existen factores particulares en el país? Los resultados y la visión que compartió con Infobae uno de los expertos que realizaron la investigación
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Muchos y con diferentes objetivos son los estudios que alrededor del mundo se llevan a cabo desde el inicio de la pandemia por COVID-19. Sin embargo, estos trabajos pueden diferir ampliamente en diferentes países y regiones.

Además, muchas observaciones clínicas de ciudades, estados o países específicos pueden no aplicarse a otros territorios o poblaciones.

Con esa premisa, un grupo de investigadores argentinos consideraron que era “fundamental contar con información clínica prospectiva sobre los resultados y predictores del COVID-19 en cada país o región”.

“El resultado principal de este análisis fue la mortalidad a los 30 días desde el ingreso inicial. El resultado secundario fue el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI)”, describieron los investigadores entre las conclusiones del trabajo, publicadas en la revista Plos One.

La investigación ECCOVID es un estudio de cohorte observacional prospectivo multicéntrico en curso realizado en 19 hospitales de la Argentina. “El objetivo del estudio es evaluar las características clínicas y epidemiológicas de los pacientes ingresados con COVID-19 en el país. El estudio fue diseñado por el Subcomité de Investigación de la Sociedad Argentina de Enfermedades Infecciosas (SADI)”, precisaron los autores.

El médico infectólogo Lautaro De Vedia (MN 70640) fue uno de los autores del trabajo y ante la consulta de Infobae resaltó que “de los pacientes estudiados se analizaron factores de riesgo, mortalidad, evolución, etc. y se confirmó que las comorbilidades asociadas son hipertensión, obesidad y diabetes, y que los que más chances tenían de ingresar a UTI son los hombres, obesos e hipertensos, entre otros”.

Se analizaron un total de 809 pacientes. La mediana de edad fue de 53 años, el 56% eran varones y el 71% presentaba al menos una comorbilidad. Las comorbilidades más frecuentes fueron hipertensión (32%), obesidad (23%) y diabetes (17%). La gravedad de la enfermedad al ingreso se clasificó en leve 25%, moderada 51%, grave 17% y crítica 7%.

Según los investigadores, casi la mitad de los pacientes (49%) requirió oxígeno suplementario, 18% UCI y 12% ventilación invasiva. En general, la mortalidad a los 30 días fue del 11%. Los factores que se asociaron de forma independiente con el ingreso en la UCI fueron el sexo masculino, hipertensión, obesidad, baja saturación de oxígeno y linfopenia (un menor número linfocitos en sangre que se asocia a una neumonía grave).

Y destacaron que “los factores asociados de forma independiente con la mortalidad a 30 días incluyeron edad mayor a 60 años y saturación de oxígeno menor a 93%.

Los pacientes que se inscribieron en el estudio eran mayores de 18 años de edad, fueron admitidos en un centro participante, tenían infección por SARS-CoV-2 confirmada por reacción en cadena de polimerasas (PCR) u otros métodos validados en hisopos nasofaríngeos u otras muestras respiratorias, y tenían participación consentida en el estudio.

Según detalla la publicación, “los síntomas más frecuentes informados antes o al ingreso fueron fiebre (61%), tos (60%) y disnea (40%)”. Al ingreso, casi un tercio de los pacientes (30%) presentaba una temperatura corporal anormal mayor a 37,5°C y el 18,5% tenía fiebre (más de 38°C).

La mediana de tiempo desde el inicio de los síntomas hasta la hospitalización fue de cinco días, aproximadamente una quinta parte de los pacientes (21%) no presentaba síntomas de infección del tracto respiratorio superior o inferior.

“Siempre es importante contar con los datos locales -destacó De Vedia-. Es posible que la mayoría de las veces coincidan con los datos globales, pero siempre es mejor confirmar la situación de cada lugar, ver si hay alguna peculiaridad, alguna diferencia, etc. No es lo que se vio en este trabajo, pero eso no quita que sea mejor tener los datos del lugar”.

Según el último parte emitido por el Ministerio de Salud de la Nación este domingo, en las últimas 24 horas se registraron 15 muertes y 331 nuevos contagios de COVID-19 en la Argentina, la cifra más baja de casos en 17 meses. Con estos datos, el país acumula un total de 5.265.859 contagios desde el comienzo de la pandemia, mientras que los fallecimientos son 115.473.

Enfermedades No Transmisibles

La hipertensión arterial, obesidad y diabetes son parte de las conocidas Enfermedades No Transmisibles (ENT). Y todas tienen común dominador: pueden ser promovidas por el desarrollo de algunos factores de riesgo modificables como una mala alimentación, sedentarismo, estrés, consumo excesivo de alcohol y de tabaco. Según los especialistas, todas estas afecciones han recrudecido durante la pandemia por falta de controles médicos y la interrupción de los tratamientos por miedo al contagio, más el recrudecimiento de conductas poco saludables vinculadas a la alimentación y al sedentarismo.

La hipertensión arterial es una enfermedad potencialmente mortal y discapacitante que afecta a 1 de cada 3 adultos en nuestro país. Se define por la detección de promedios de la presión arterial sistólica (“máxima”) y/o diastólica (“mínima”) por encima de los límites establecidos como normales para los registros obtenidos en el consultorio.

“Para prevenir y controlar la hipertensión arterial los pilares fundamentales son reducir el consumo de sal, moderar el consumo de alcohol, aumentar el consumo de vegetales y frutas en la dieta, reducir el peso o bien mantener el peso ideal, tener una actividad física regular y no fumar”, aseguró el doctor Fernando Botto a Infobae, cardiólogo, (MN 79189), miembro del Departamento de Investigaciones Clínicas de Estudios Clínicos Latino América (ECLA) y jefe de investigación clínica del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).

Se calcula que 626 millones de mujeres y 652 millones de hombres tienen la tensión arterial alta y el mayor aumento se ha registrado en países de ingresos medios y bajos.

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la producción de insulina (hormona producida por el páncreas que se ocupa de eliminar el azúcar de la sangre), y que por lo tanto produce un exceso de azúcar en la sangre de las personas. Surge cuando el páncreas no produce correctamente (Diabetes Tipo 1) o bien cuando el organismo no utiliza eficazmente (Diabetes Tipo 2) la insulina que elabora, que es la hormona producida por el páncreas que se ocupa de eliminar el azúcar de la sangre). La hiperglucemia (aumento de glucosa en sangre) sostenida en el tiempo daña muchos órganos y sistemas, especialmente nervios y vasos sanguíneos.

Según el último Atlas realizado en 2019 por la Federación Internacional de la Diabetes, para el año 2045 el número de afectados ascenderá a 700 millones. En Argentina, la prevalencia de diabetes es del 12,7% y continúa creciendo: según la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgos realizada por la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades Crónicas No Transmisibles, en 15 años la diabetes aumentó en un 50%.

En el caso de la obesidad, se trata de una condición que puede darse puede afectar gravemente la salud de las personas, por las complicaciones que puede traer al cuerpo la acumulación de grasa excesiva a largo plazo.

“La obesidad en adultos es uno de los factores determinantes que explican el crecimiento de las principales causas de mortalidad y morbilidad en el mundo. Se estima que gran parte de la carga de ENT son atribuibles al exceso de peso principalmente en el caso de la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y diversos tipos de cánceres”, dictaminó la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR).

“El deterioro que sufrieron las personas con ENT es enorme. Aún no tenemos números, porque el foco sigue en la atención del COVID-19, pero solo para tomar dimensión de la importancia que tienen las ENT en términos de mortalidad, tengamos en cuenta que a nivel global el COVID-19 mató en 18 meses un poco más de 4 millones de personas, en cambio las ENT en etapa prepandemia, son responsables de 40 millones de fallecimientos cada año. Decir esto no implica minimizar la importancia del COVID-19, pero pone en dimensión lo que puede llegar a significar desatender las ENT”, enfatizó la doctora Mónica Katz en diálogo con Infobae, médica especialista en Nutrición, ex presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN).

Fuente: INFOBAE 

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