Un referente de Los Sin Techo pide estímulos para la creación de empleo formal

Provinciales 09/12/2021 Por Julieta Balleis
José Luis Ambrosino, referente del Movimiento Los Sin Techo hizo un análisis de los datos sobre la marginalidad en Argentina y remarcó que la principal herramienta para combatirla es el trabajo. Con ese objetivo, propone que los empresarios "tomen el personal que quieran, que paguen el sueldo neto y del resto se hace cargo el Estado. No van a tener problema de indemnizaciones, ni nada".
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El 43,8% de los argentinos se encuentra bajo la línea de la pobreza en octubre último, mientras que el 65% de los chicos menores de 18 años permanece en esa condición, según un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) dado a conocer este martes. El dato representa una leve baja respecto de 2020, cuando la pobreza afectaba al 44,7% de la población, pero sigue por encima del 39,8% de 2019. Según el informe, entre julio y octubre de este año, el 43,8% de la población vive sin cubrir sus necesidades básicas (pobres), mientras que el 8,8% eran indigentes.

En diálogo con el programa Ahora Vengo por Aire de Santa Fe, José Luis Ambrosino, referente del Movimiento Los Sin Techo –organización que trabaja para el desarrollo de los barrios más vulnerables de la ciudad de Santa Fe- realizó un análisis sobre los datos sobre la marginalidad en Argentina y remarcó que la principal herramienta para combatirla es el trabajo. Al hacer referencia al trabajo informal o las denominadas “changas”, Ambrosino advirtió que “el precio de la informalidad depende de la buena voluntad del que da el trabajo”, y precisó que el trabajo informal “a veces está y a veces no”.

 “Tiene que haber un ingreso para alimentación, que asegure los ingresos para garantizar la comida. Sería un ingreso mínimo y universal”, propuso el referente del movimiento.

 En cuanto a la creación de puestos de trabajo dentro de la formalidad, Ambrosino se animó a meterse en una discusión que se da en Argentina en los últimos años: la flexibilización laboral. “La solución macro de la pobreza es el trabajo”, sostuvo, pero aclaró: “Requiere inversión y nadie da trabajo por caridad. El que tiene una empresa y le da un rédito quiere invertir, pero hay mucha inseguridad por la inestabilidad económica”.

 Según el referente de Los Sin Techo, “hay que hacer lo que se hizo en Italia: por cinco años, que los empresarios tomen el personal que quieran, que paguen el sueldo neto y del resto se hace cargo el Estado. No van a tener problema de indemnizaciones, ni nada”. Asimismo, Ambrosino aclaró que la medida debería ser acompañada por la dirigencia gremial. “Hay que aliviar a los empresarios y que no se aflijan por la cuestión legal”, destacó.

 “Mantengamos las asignaciones, liberemos la capacidad laboral y demos capacitaciones para oficios. Eso es transformador”, enfatizó.

Ambrosino fundamentó su postura al asegurar que “el empresario no es loco ni tarado. Quiere invertir y ganar. No quiere que los obreros se mueran de hambre pero tampoco puede poner en juego la inversión por una situación que no está clara”.

 Sobre la pobreza en las infancias, el referente social indicó que “la herencia de la pobreza y la indigencia se transmite. Es el espejo de la situación real de los papás o las mamás. El chico es fundamental. Hay que concentrarse en la niñez y la juventud”.

 En esa dirección, aseguró que el Movimiento Los Sin Techo tiene clara esa premisa, pero lamentó que “nuestra experiencia es limitada. Ojalá lo que nosotros hacemos se multiplicara. Incluso el Estado”.

 Al respecto, Ambrosino destacó que Los Sin Techo tiene ocho jardines de infantes, lleva adelante un programa de refuerzo de educación primaria, dicta ciclos de computación, cursos de oficios y el secundario virtual para mamás. "Una joven pobre o indigente ya es mamá. Es imposible seguir con el régimen convencional de educación. Terminan la primaria más o menos y el secundario no pueden”, explicó.

 Sobre los datos de pobreza e indigencia, Ambrosino pidió enfocarse “en las fronteras de las ciudades”. Según el referente, en esos sectores la indigencia trepa al 60%. “Hay mucha concentración de dolor, de privaciones y de sufrimiento. Hay que, urgentemente, atacarla. Las familias indigentes no llegan a comer”, y advirtió: que “si se saca la ayuda social, la indigencia en vez de ser del 8% pasaría a ser del 18%. Y en los barrios, del 60% pasaría al 100%”.

 “En Santa Fe, para que coman papá, mamá y dos chicos, se necesitan mínimamente 30 mil pesos. Cobran asignación universal por hijo, más la tarjeta alimentaria, llegarán a 18 mil. Pero para comer le faltan 12 mil. A lo mejor alguna vez el papá tuvo una changa, o la mamá se prostituyó y pueden tener algo más, sin embargo no llegan para comer”, relató.

 De todos modos, el referente de la organización social aclaró que en Argentina “no tenemos hambruna como en África. Eso no existe. Acá hay déficit de comida y déficit de calidad de comida”. Al respecto, comentó una situación vivida en Barrio San Agustín. “Ahí estamos haciendo casitas y sacando los ranchos. Y a veces celebramos. Una vez hicimos una choripaneada y nos decían que no era normal que almorzaran así. Dicen que tratan de superar el día y comer a la noche, porque lo más bravo es acostarse con la panza vacía. Viven como pueden y alimentándose mal”.

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