Emocionante presentación del libro del Doctor Lisi

Regionales 21/09/2022 Por Alejandro Alanda
En el marco de la Semana del Libro, con la organización de Escritores Rafaelinos Agrupados, fue presentada la obra que cuenta el recorrido de una de las personalidades más destacadas de la sociedad rafaelina.
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La Semana del Libro vivió en la jornada de este martes, uno de los momentos más emocionantes: el lanzamiento del libro «Memorias del Dr. Miguel Lisi. Una vida dedicada a la medicina».
La luminosa presencia del emblemático médico pediatra en una de las salas del Museo Histórico Municipal fue acompañada por familiares, amigos, el intendente Luis Castellano junto a algunos integrantes de su gabinete, concejales y también referentes del mundo de las letras de la ciudad.
La actividad estuvo organizada por Escritores Rafaelinos Agrupados y fue claramente una de las actividades de mayor convocatoria, acorde con el cariño y el respecto que la comunidad de Rafaela y la región siente por Miguel Lisi.
Santiago Allasia, escritor rafaelino encargado de darle formato literario a las historias que contaba el propio Lisi, mencionó que el proceso de trabajo desde que fue convocado por familiares del médico hasta la edición del libro, se prolongó por dos años aproximadamente. En este trabajo, destacó también, el aporte de Ariana Grosso, acompañante terapéutica del doctor.
Casado con Esperanza Diluca, padre de dos hijas, Gabriela y Silvina; el Dr. Lisi es abuelo de seis nietos, Ignacio, Nicolás y Victoria Seffino y Guillermo, Fernando y Catalina Wilson. Pero en realidad tiene cientos de hijos y nietos, como dice él: los pacientes a los que a lo largo de su vida atendió y atiende con profesionalismo y amor, algunos de los cuales ya son tan grandes que son abuelos ellos mismos.
Como tantos profesionales jóvenes, sus primeras armas las hizo en la zona. Apenas graduado, se instaló en Tacural, localidad donde llegó a fines del año 1958. Además fue presidente y fundador de la Cooperativa de servicios. En esa localidad se desempeñó como médico rural. Luego de 9 años ejerciendo en Tacural, volvió a desempeñarse como pediatra y se especializó en Alergia.
En 1982, junto con otros colegas fundó en Rafaela, la emblemática «Clínica de niños», centro de referencia de derivación de pacientes de todo el centro norte de Santa Fe, ya que era la única institución que contaba con internación en Pediatría y Neonatología, la cual hoy todavía perdura, pero solamente con consultorios externos donde prestan servicios profesionales especialistas de todas las áreas pediátricas y donde siguen recibiendo atención innumerables niños y niñas, no sola de la ciudad sino de toda la Región.

«Siempre me gustó la Pediatría, me encantaba atender a los niños y ahora los siento a todos como mis nietos, incluso se los digo a los padres. Los quiero mucho, estudio para seguir actualizado y atenderlos con eficacia» cuenta en las páginas del libro.
«Para ser médico hay que tener mucho cariño por la profesión, por el paciente. Actualizarse siempre, brindarse por la medicina», afirmó.
Cuenta también que en tiempos en que era médico rural, ya instalado con su esposa, escuchan tremendos golpes en la puerta del consultorio, corren a atender y al abrirla se encuentra con una vaca que se había desviado de la tropa que las llevaba al matadero, ya que era un paso obligado ese camino central por donde ellos tenían su vivienda. O por ejemplo, cuando le trajeron un ternerito con todos los intestinos afuera, junto con el farmacéutico y con lo que tenían a mano realizaron una cirugía abdominal, resultando la misma un éxito ya que el peculiar paciente llegó a toro, sin ningún problema. También atendió monos de circo con gripe, lo que evidencia que no discriminaba a nadie y refleja su gran amor por los animales, ya que colabora con todas las entidades protectoras.
También se pueden contar que también asistió partos en Tacural, en donde vivió una experiencia muy particular, la que fue publicada y presentada en un concurso llamado, «Anecdotario argentino de médicos rurales», por lo cual recibió el primero premio.
Al finalizar la presentación del libro, fue tiempo de abrazos, fotos, manos apretadas y algunas lágrimas.

Fuente: Diario Castellanos 

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